William Roth planteó los males del crecimiento de las organizaciones con el esquema conceptual de Weber. Este crecimiento acentúa las desventajas de la burocracia, dificultando el proceso de tomar decisiones, debido a cinco obstáculos principales:

* Mecanicismo,
* Individualismo,
* Interrupción del flujo de información,
* Falta de estímulo frente a la innovación e
* Indefinición de responsabilidades

A pesar de enfocarse en las empresas industriales de principios del siglo XX, las críticas de Roth al parecer siguen siendo válidas para las compañías actuales.
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1) MECANICISMO

El profesionalismo de las organizaciones formales exige que las personas desempeñen papeles limitados, con responsabilidades limitadas y autonomía reducida. Cada individuo ocupa un cargo que tiene competencias bien definidas. Con frecuencia, las personas ocupan puestos que nada tienen que ver con sus aptitudes e intereses. Las organizaciones burocráticas se convierten en grupos de personas cuyos talentos no son aprovechados en su totalidad.

2) INDIVIDUALISMO

La organización burocrática ofrece numerosas ventajas para quienes logran ocupar puestos de jefatura. Como consecuencia, la burocracia alienta el conflicto entre las personas que desean esos cargos debido a sus ventajas y realza la vanidad de sus ocupantes, lo que perjudica la colaboración y la calidad de la administración.
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3) INTERRUPCIÓN DEL FLUJO DE INFORMACIÓN

En las organizaciones industriales con una estructura jerárquica, los ejecutivos que toman decisiones están formalmente separados de los trabajadores que las ejecutan. Las empresas con muchos niveles jerárquicos sufrían con la lentitud en el flujo de información y con los demás procesos organizacionales. Las prácticas de reingeniería y la reducción de la plantilla (downsizing) de finales del siglo XX buscaron corregir esa distorsión, que sólo generaba desperdicio.

4) FALTA DE ESTÍMULO FRENTE A LA INNOVACIÓN

Con respecto a la jerarquía, Roth tiene la misma opinión que Perrow: las personas que tienen poder son peligrosas y nunca se sabe cómo van a reaccionar. Quienes se encuentran en los escalafones intermedios no tienen interés en que los subordinados revelen talentos para la administración superior, porque eso revelaría también la mediocridad de aquéllos. Por lo tanto, lo mejor que puede hacerse en una jerarquía es mantenerse quieto.
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5) INDEFINICIÓN DE RESPONSABILIDAD

De acuerdo con Roth, la administración jerarquizada no se responsabiliza de los resultados y no es posible evaluar su eficiencia con precisión. Así, el criterio de evaluación del cargo se convierte en el número de personas subordinadas. Cuanto mayor sea este número, más importante será el jefe y mayor deberá ser su salario. De ese modo, el desempeño de la organización pasa a un segundo plano.