Auditoria de estados financieros | Proceso de auditoria financiera

Los estados financieros de una compañía son las descripciones de la administración de ésta, cuya tarea principal es asegurar la exactitud de la presentación y de la información comunicada. 

Debido a la importancia de los estados financieros, hay una demanda por la verificación independiente de éstos. La contabilidad pública satisface esta demanda por medio de servicios de testimonio, o auditoría.

1) Proceso de auditoria 

Los analistas deben comprender qué es lo que implica la opinión de la auditoría para los usuarios de los estados financieros; de igual manera, deben estar conscientes acerca de las limitaciones de la opinión y las implicaciones de ello para el análisis de los estados financieros. A fin de lograr esta comprensión, es necesario considerar los estándares que guían la conducta de los auditores y la naturaleza del trabajo de auditoría.

a) Estándares de auditoría generalmente aceptados

Los auditores por lo común se refieren a una auditoría efectuada de conformidad con los estándares de auditoría generalmente aceptados. Los estándares de auditoría son las varas de medición que evalúan la calidad de los procedimientos de auditoría.

El propósito de esos estándares es asegurar que las responsabilidades del auditor se manifiesten en forma clara e inequívoca y que el grado de responsabilidad asumida sea claro para los usuarios.

b) Procedimientos de auditoría

El objetivo básico de una auditoría de estados financieros es identificar errores e irregularidades, que si no se detectan afectarían palpablemente la exactitud de la presentación de esas declaraciones o el apego a los GAAP.

Para que sea económicamente factible y justificable, el propósito de la auditoría es lograr un nivel razonable de seguridad acerca de los datos que se están revisando. Esto significa que, conforme a un sistema de prueba, la seguridad nunca es absoluta. Los informes de auditoría están sujetos a esta probabilidad inherente de errores.

2) Informe de auditoria 

Hay un amplio debate entre auditores, usuarios y otras partes interesadas (tribunales, reguladores) acerca de la frase presenta imparcialmente, que aparece en el informe del auditor. 

La mayoría de los auditores afirman que los estados financieros se presentan de manera justa cuando se apegan a los principios contables aceptados y que la palabra imparcial sólo es significativa cuando se mide contra este estándar. Sin embargo en varios casos que llegaron a los tribunales, se encontró que los estados financieros supuestamente preparados de conformidad con los principios contables eran engañosos.

El lenguaje de los informes de auditoría se ha revisado para reducir la brecha entre la responsabilidad que los auditores quieren asumir y la responsabilidad que el público cree que aquéllos asumen. El lenguaje tiene el propósito de no ser técnico y de abordar en forma más explícita la responsabilidad que asume la empresa auditora, los procedimientos que ésta lleva a cabo y la seguridad que proporciona.
El informe indica:

• Los estados financieros están auditados. Se pretende que esto sea descriptivo del proceso.

• Los estados financieros son responsabilidad de la administración y la responsabilidad del auditor es expresar una opinión sobre ellos. Esto les notifica a los usuarios las responsabilidades asumidas por cada una de las partes.

• La auditoría se hace de conformidad con estándares de auditoría generalmente aceptados y está diseñada para obtener una seguridad razonable de que los estados financieros están libres de aserciones erróneas importantes.

• Los auditores aplican procedimientos para asegurar razonablemente que los estados financieros estén libres de aserciones erróneas, entre otras: 1) examinar a base de pruebas la evidencia que respalda las cantidades y divulgaciones de los estados financieros, 2) evaluar los principios contables utilizados y los estimados hechos por la administración; y 3) evaluar la presentación general de los estados financieros.

• Si los estados financieros presentan imparcialmente en todos los aspectos perceptibles la posición financiera, los resultados de las operaciones y los flujos de efectivo de la compañía para el periodo reportado.

3) Tipos de calificaciones de la auditoría

Hay varios tipos principales de calificaciones que pueden expresar los auditores.

a) Calificación de “excepto por”

Las calificaciones del tipo “excepto por” expresan una opinión sobre los estados financieros excepto por las repercusiones provenientes de condiciones que se deben divulgar. Esta clase de calificaciones podría ser el resultado de limitaciones en la esfera de acción de la auditoría que, debido a circunstancias fuera del control del auditor, o a causa de restricciones impuestas por la compañía auditada, se traducen en que no es posible obtener un argumento razonablemente objetivo y verificable. También se pueden deber a que los estados financieros no se han hecho de conformidad con los principios contables aceptados.

Cuando hay incertidumbre acerca de futuros acontecimientos que no es posible disipar, o cuyos efectos no se pueden estimar y prever razonablemente en el momento en que se expresa una opinión, se añade un párrafo separado. Un ejemplo lo constituye una compañía con pérdidas de operación o en problemas financieros que ponen en duda la capacidad de la compañía para seguir operando como una empresa en marcha. Dicho párrafo refiere a los usuarios a la nota en los estados financieros que proporciona detalles acerca de la incertidumbre.

En los casos de una incertidumbre persistente que no es posible medir adecuadamente, un auditor puede emitir, pero no se requiere que lo haga, una negativa a dar su opinión, en vez de simplemente llamar la atención del usuario hacia la incertidumbre.

b) Opinión adversa

Los auditores expresan opiniones adversas en aquellos casos en que los estados financieros no están preparados de conformidad con los principios contables aceptados, y esto tiene un efecto perceptible adverso sobre la presentación imparcial de las declaraciones.

Una opinión adversa por lo general es el resultado de una situación acerca de la cual la empresa de auditoría no puede convencer a su cliente ya sea de modificar los estados financieros de manera que reflejen el estimado del auditor acerca de los acontecimientos futuros, o de que se apegue a los principios contables aceptados. Una opinión adversa siempre debe ir acompañada de las razones de esa opinión.

c) Abstención de opinión (Disclaimer)

Una abstención de opinión es una declaración de la incapacidad de expresar una opinión. Se debe hacer cuando, por cualquier razón, la empresa auditora no dispone del material informativo suficiente para formarse una opinión acerca de los estados financieros. Puede provenir de las limitaciones en el alcance de la auditoría, así como de la existencia de incertidumbres, cuyo efecto final no es posible estimar.

Las desviaciones concretas con respecto a los principios contables aceptados no justifican abstenerse de expresar una opinión. La diferencia entre las opiniones adversas y el hecho de abstenerse de opinar se comprende mejor en términos de la diferencia entre las excepciones que afectan la calidad de los estados financieros por una parte y, por otra, aquellas que expresan incertidumbres que afectan la opinión del auditor.

Por ejemplo, una situación que requiere una opinión del tipo “excepto por”, en ciertos casos resulta en desacuerdos importantes con la administración, que demanda una opinión adversa. Por último, también se necesita una abstención de opinión si se considera que el auditor no es “independiente”. Esta falta de independencia aparece cuando, por ejemplo, el auditor tiene un interés financiero en la compañía, posiblemente en virtud de una inversión de capital.
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