¿Cómo establecer los objetivos estratégicos de una empresa?

Luego de establecer la visión y misión de tu empresa, el siguiente paso será establecer los objetivos estratégicos de la organización, estos objetivos deben ser definidos de forma clara, precisa y comprensible, y deben expresar las metas últimas y más importantes que permitan a la organización orientarse hacia su misión y visión corporativa.

¿Qué es un Objetivo Estratégico?

Los objetivos estratégicos son los objetivos planteados por una organización para lograr determinadas metas, es decir, son los resultados que la empresa espera alcanzar en un tiempo determinado, realizando acciones que le permitan cumplir con su misión, y se encuentre alineado a su visión.
Los objetivos estratégicos responden a la pregunta: ¿cómo llegaremos a ser lo que queremos ser? Por tanto, su diseño hace operativa la consecución de la visión y proporciona a la empresa señales del camino que debe seguir.

Criterios para establecer objetivos estratégicos

Para que el sistema de objetivos sea adecuado, éstos deberían cumplir los siguientes criterios:

  • Medibles: Debe existir algún tipo de indicador para comprobar su grado de cumplimiento, solo de esta forma podemos saber cuan cerca o lejos estamos de cumplir la meta planteada.
  • Específicos: Deben manifestarse de forma clara y precisa, con el fin de que la organización entienda y establezca las tareas adecuadas para llevar a cabo.
  • Consistentes: Deben encontrarse alineados a la misión y la visión de la organización.
  • Sucesivos: Es recomendable que la organización se enfoque en objetivos sucesivos y no tanto en paralelos, es decir debe disponer de tiempo para digerir un objetivo antes de lanzar otro, ya que la sobrecarga de objetivos simultáneos puede dificultar su logro.
  • Realistas: Deben ser alcanzables dadas las capacidades de la organización y las condiciones del entorno.
  • Desafiantes: Deben suponer un desafío importante para la empresa y crear una sensación de urgencia que movilice a la organización.
  • Fijados en el tiempo: Deben tener un plazo temporal para su logro.

Los objetivos diseñados con los criterios antes mencionados ayudan a las organizaciones mejorar y dar los pasos necesarios para ir avanzando en la dirección correcta hacia la consecución de la visión. 

Además este sistema de objetivos estratégicos puede servir de referencia para establecer un sistema de recompensas adecuado que motive a todos los miembros de la organización a realizar el esfuerzo necesario.

Clasificación de objetivos estratégicos

Thompson y Strickland clasifican los objetivos estratégicos según cinco criterios:

1) Según la naturaleza de los objetivos: Hace referencia a la disyuntiva entre objetivos financieros y objetivos estratégicos, es decir, a la consecución de objetivos directamente relacionados con la rentabilidad (incremento de utilidades, cotización bursátil, rentabilidad sobre activos, etc.) frente a objetivos relacionados con la forma de competir en los mercados (cuota de mercado, reducción de costos, atención al cliente, etc.).

2) Según el horizonte temporal: Se refiere a la preferencia entre objetivos a corto plazo y objetivos a largo plazo. La dirección de la empresa suele tener que presentar resultados a corto plazo que satisfagan los intereses de los accionistas, pero ello no debería interferir en el diseño de objetivos a más largo plazo que aseguraran una buena posición de la empresa en el futuro.

3) Según el grado de concreción: Se pueden plantear objetivos abiertos (por ejemplo: mejorar día a día) u objetivos cerrados (por ejemplo: crecer un 20% anualmente), esto dependerá mucho de la alta dirección de la organización, sin embargo debemos tener claro que un objetivo cerrado es fácilmente medible.

4) Según su alcance: Se distingue entre objetivos ambiciosos y objetivos imposibles. Algunos autores defienden objetivos imposibles con el argumento de que el intento de conseguirlos liberaría una creatividad y una energía adicional en la organización que no aparecería si los objetivos fueran simplemente alcanzables.

5) Según el nivel de implantación: Pueden encontrarse objetivos corporativos, referidos a la organización en su conjunto, objetivos competitivos, referidos al negocio o conjunto de negocios que la integren, y objetivos funcionales, referidos a las distintas áreas funcionales. Estos distintos niveles deben constituir un sistema integrado y coherente para los objetivos y estrategias de las distintas partes de la empresa, que permita unificar los esfuerzos internos para conseguir el propósito estratégico elegido.

Etapas de la formulación de objetivos estratégicos

Según Antonio Francés y Humberto Serna se puede plantear el siguiente proceso para la formulación de los objetivos estratégicos:

1. Formulación de objetivos: Realizar reuniones con las personas claves de la organización, y haciendo uso de herramientas como la lluvia de ideas se recolecta la información más relevante y se procede a formular los objetivos estratégicos de la empresa, enfocándose en las áreas o actividades (mercadeo, producción, rentabilidad, crecimiento entre otras) que conforman a la organización.

2. Definición de objetivos: Se definen sobre la base de una acción, indicada por un verbo en infinitivo.

3. Depuración de lista de objetivos: Se debe observar aquellos que son redundantes y reformularlos de manera que se puedan englobar todos en uno solo. Es necesario organizar el trabajo futuro al interior de cada área. Es preciso priorizar los objetivos de cada una definiendo el o los objetivos más importantes que concentraran la atención. También puede ser que se relacionen los objetivos de cada área de tal modo que uno de ellos quede como objetivo general y los otros como parte de la estrategia a alcanzar.

4. Establecimiento de indicadores: Emplear indicadores que no son más que variables asociadas con los objetivos que se utilizan para medir su logro y para expresar las metas.
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